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Página realizada por: Antonio Serrano Yepes

 

 

Obra Completa 

de 

Adolfo Lozano Sidro

en dvd 

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(Texto integro del trabajo realizado por el Seminario de Fotografía de Priego en Mayo de 1985)

 

 

ADOLFO LOZANO SIDRO (1872 – 1935)

Pintor Prieguense

 

Adolfo Lozano Sidro Alcalá-Zamora de La Torre, nació el 21 de enero de 1872 en Priego, en la casa que era de su abuelo D. Fausto Lozano, situada en la entonces llamada calle Prim (hoy Carrera de la Monjas).

 

            Su padre, D. José María Lozano Alcalá-Zamora, natural de Priego, magistrado con destino en Almodóvar del Campo como promotor fiscal.

 

            Su madre, Dª Araceli Sidro de La Torre, natural también de Priego.

 

            La familia Lozano vive algún tiempo en Cabra, al ser el padre destinado allí como magistrado. Este bello pueblo andaluz dejaría en su retina gran cantidad de bellas imágenes vividas en su infancia que, pasado el tiempo, plasmaría en los veinte guasch con que ilustrara, a petición de la nieta del autor, la inmortal obra del egabrense D. Juan Valera titulada Pepita Jiménez.

 

            Un nuevo destino de su padre, les lleva a Málaga. Adolfo tenía trece años. Málaga, ciudad cuya luz, armonía, benignidad de clima, perfuma de tierra y mar y el azul de su cielo le invita a la admiración por la naturaleza.

 

            Visita una exposición el que más tarde sería su maestro Moreno Carbonero, y llora ante ella. Su padre pregunta al joven la causa de sus lágrimas y este le responde que a él que tanto le gusta la pintura, nunca llegaría a pintar como aquellas preciosas telas que ve. Su padre le calma y promete darle la oportunidad de ser pintor.

 

            Entra en la Escuela de Bellas Artes de Málaga y asiste al estudio particular del maestro Moreno Carbonero. En esta época es condiscípulo de Pablo Ruiz Picasso. Empiezan sus pasos firmes en la pintura simultaneando los estudios de bachillerato sin ninguna vocación. 

 

            Nuevo traslado de la familia, esta vez a Granada.

 

            Granada, monumento permanente, le permite abrir su espíritu a las más diversas orientaciones y tendencias pictóricas.

 

            Su vocación de pintor está definida. Abandona los estudios de Derecho y entra en contacto con los artistas granadinos de la época: López Mezquita, Carazo, Ruiz de Almodóvar y el catalán Ramón Casas. Con ellos forma el ramillete de artistas orgullo de la capital granadina en esta época.

 

            Al conocer la apertura de una academia pictórica dirigida por su maestro Moreno Carbonero, el joven Adolfo marcha a Madrid donde continúa sus estudios de pintura. Al cerrar Carbonero su academia, Lozano Sidro asiste (aunque por breve tiempo) al estudio del que también sería su maestro Joaquín Sorolla. 

 

 

Año 1892.

 

            Gusta mucho su arte en la exposición que realiza en Córdoba este prieguense, pero nada sabemos hoy de las obras que expuso. Por esta fecha Lozano Sidro tiene muy definido su estilo propio. Piensa que la pintura es ante todo un medio de comunicación. Lo comparte con los demás expresando en sus cuadros gran riqueza de colores. Ridiculiza actitudes menos pulcras, egoístas, gestos de suficiencia y exalta al pueblo llano como hidalgo del trabajo.

 

            Lozano Sidro se destapa como pintor costumbrista retratando el ambiente del gran Madrid en los comienzos de este siglo y dejándonos un gran testimonio de esta época.

 

            Capta maravillosamente y descubre el periodo brillante de las fiestas de sociedad, la elegancia de interiores, el barroca clamoroso que se encarama por los vestidos, describiendo con sus pinceles cada detalle, cada lentejuela y satirizando implacablemente aquella sociedad decadente.

 

            En los veranos viene a Priego y descansa y se desintoxica de los ambientes madrileños.

 

            Sus pinceles dejan de describir ricas telas y gestos aristocráticos y con la misma maestría y lujo de detalles pinta cortijeros, aldeanos, ferias, estaciones de ferrocarril, mendigos,... etc. Dedica un canto emocionado s esas gentes sencillas que trabajan y sufren.

 

            Estos dos campos (mundo aristocrático y mundo del pueblo llano) llenarán la mayoría de sus óleos y acuarelas.

 

            En  el año 1897 en la Exposición Nacional de Bellas Artes celebrada en Madrid obtiene mención de honor con un óleo de Santa Teresa. Esta obra se encuentra actualmente en México.

            A los primeros años del siglo XX corresponden los cuadros: Odalisca, Flirt hoy en la Colección Trias de Buenos Aires; Fiesta íntima en la Colección Green; De monos en la Colección Souza de Brasil; Trabajadores en una vía, Palcos del Teatro Real y Gran fiesta en la Colección Ruiz y Las monjas.

 

            Entre los años 1902 y 1904 concurre al concurso de portadas que convoca prensa española para la revista Blanco y Negro y el periódico ABC. Desde entonces no habrá ya colaboración literaria de las plumas españolas de la época a las que no incorpore vida el artista prieguense. Se calcula que el número de ilustraciones de Lozano Sidro en Blanco y Negro y ABC se aproxima al millar.

 

            Lozano Sidro ilustra muchas novelas y obras de teatro que Blanco y Negro publica en sus páginas tales como: Annunziata, original de M. Maryan (36 ilustraciones); y Basta, de E. Marquina; Emilia Pardo Bazán; Ilusiones,... etc.

 

            En los años 1908 y 1912 expone en la sala Vilches de Madrid. Obtiene un rotundo éxito su pintura. De por este tiempo son obras como: Saliendo de misa, La mulata, El gladiador, En las carreras,... etc.

 

            En 1910 asiste a la Exposición Nacional obteniendo una tercera medalla por su lienzo El caballero andante. Panamá en 1916 le otorga medalla de plata en la Exposición Internacional. En el año 1917 la Reina Dª Maria Cristina le compra una exquisita obra que enseña a los visitantes del Palacio Real. No conocemos de qué obra se trató pero hay constancia del hecho .

 

            A partir de 1920 Lozano Sidro llega a su plenitud pictórica. Además de las veinte acuarelas de la ilustración de Pepita Jiménez, cultiva la pintura dieciochesca (Colección Dª Margarita Lozano). En 1928 pinta En la plaza de Priego. Otros de esta época son: Feria de Priego, Modelo con estatua de Jade, Las presidentas de la corrida,... etc.

 

            La muy extensa obra pictórica de Lozano Sidro cabe dividirse en los apartados siguientes: Óleos, Acuarelas, Pastel, Ilustraciones en prensa, Bocetos Inacabados y Apuntes a lápiz, de los que hacemos una muestra .

 

            Hace un viaje a Roma a ver a su amigo el marqués de Torrehermosa, que era diplomático español. Allí vende todos los cuadros que hiciera.

 

            En el año 1935 enferma gravemente de epitelioma en la laringe y muere en Priego, en casa de su hermana Amelia en la tarde del 7 de noviembre de 1935. Para finalizar acompañamos un escrito del pintor, partida de defunción y esquela mortuoria.

 

 

 

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